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Caso de Éxito


Por Redacción


Gerdau Corsa, una de las principales productoras de aceros largos en México, ejerció la inversión histórica más importante en la historia del estado de Hidalgo, con la construcción de su planta de perfiles estructurales de acero en Ciudad Sahagún, un complejo pensado para convertirse en referente de la industria acerera de México y Latinoamérica.


Este desarrollo se sumó a la planta con la que Gerdau ya contaba en el Estado de México, si bien las ambiciones para la planta de Ciudad Sahagún eran mucho mayores.


De entrada, uno de los principales objetivos era contar con un complejo que fuera lo más respetuoso posible del entorno en el que se localiza, así como de la salud y el bienestar del personal a cargo de las operaciones de la planta, pues Gerdau Corsa, fiel a su compromiso con el ambiente, busca lograr soluciones sustentables en toda su cadena productiva.


La construcción de la planta comenzó en 2012. Con una inversión total de 600 millones de dólares, actualmente cuenta con una capacidad instalada de 1 millón de toneladas de acero líquido y 700 mil toneladas de producto terminado. Pero más allá de la capacidad productiva instalada, la prioridad inicial era garantizar la seguridad de sus trabajadores y cuidar el medioambiente, por lo que la planta de Ciudad Sahagún se diseñó para estar 20 años adelante, tecnológicamente hablando, y operar de manera totalmente automatizada.


Los 250 empleados que trabajan en sus instalaciones, responsables de la maquinaria, laboran en cuartos eléctricos de alto voltaje y media tensión. Esta situación implicó un reto para el sistema de supresión de incendios que se instalaría en la planta: salvaguardar la vida de los trabajadores mientras laboran en áreas con equipos eléctricos imprescindibles para la operación de la planta.


Además de la integridad de los empleados, el sistema tenía que estar en línea con la filosofía de Gerdau Corsa sobre el cuidado al medioambiente. Es por ello que la nueva planta integró tecnología sustentable de vanguardia, que incluye un sistema de precalentamiento y alimentación continua de chatarra, así como una planta de tratamiento de aguas. Esta visión exigía encontrar una solución verde y sustentable para garantizar la seguridad del personal y la inversión de los equipos.


Durante el proceso de evaluación de los sistemas de protección contra incendio, se analizaron opciones que fueron descartadas debido a que empleaban gases inertes, como el CO2, utilizado para preservar los equipos eléctricos en buenas condiciones, pero que presenta el inconveniente de ser nocivo para la salud de los trabajadores. Además, su instalación requería de modificaciones a la planta, lo que se traducía en un gasto mayor, sin mencionar que, en caso de activación, este tipo de gas obliga alcierre del área afectada para eliminar cualquier presencia del gas antes de ser ocupada de nueva cuenta por el personal, sumando con esto tiempo de retraso para reanudar las actividades.


Aunado a lo anterior, este tipo de sistemas no se pueden zonificar, por lo que su instalación implicaba colocar un equipo por cada una de las 33 áreas por proteger. Todos estos elementos dificultaban la elección de un sistema que resolviera de manera integral los retos presentes en la planta de Ciudad Sahagún.


Presentando al vórtice

Conscientes de las dificultades que enfrentaban para encontrar una solución integral, Pronamet, empresa mexicana especializada en sistemas de conducción de fluidos, específicamente en sistemas de protección contra incendios, desde 2009 se encuentra certificada en los sistemas Victaulic Vortex, tecnología que presentó a Gerdau Corsa como la solución para las necesidades de su nueva planta. Se trata de un sistema híbrido, que incorpora un agente extintor líquido (agua) y un gas inerte (nitrógeno) que se descargan en un mismo emisor. Gracias a que su tecnología despliega la mezcla a velocidades supersónicas, se crea una suspensión densa que reduce la temperatura y los niveles de oxígeno del área protegida, extinguiendo cualquier presencia de fuego.


“A lo largo del proyecto, desde la especificación y hasta la instalación, Pronamet trabajó de la mano con los ingenieros de proyectos Gustavo Yafte Martínez González y Andrés Armendariz Cepeda, de Gerdau Corsa, para mostrar que el nitrógeno y el agua pueden proteger a los trabajadores, a los equipos eléctricos y resguardar el medioambiente”, señala Mónica Sanchez Bezie, gerente Comercial de Pronamet.


Al utilizar nitrógeno, un gas presente en la atmósfera y sin efectos contaminantes para el ambiente, el personal está seguro, aún si se encuentran presentes durante la activación del sistema. Mediante la inyección de nitrógeno, el sistema reduce el porcentaje de oxígeno en el aire a niveles seguros para el ser humano, pero suficientemente bajos para impedir la combustión. El sistema utiliza sólo un galón de agua por emisor cada minuto, con lo que consigue bajar la temperatura del área. El suministro de agua es mínimo y autónomo, por lo que no requiere estar conectado a una fuente exterior o de tubería adicional. Dado que emplea elementos presentes en la naturaleza, evitando el uso de productos químicos tóxicos, este sistema es completamente amigable con el ambiente.


Con esta solución, cualquier posible incendio que se presentara puede extinguirseincluso si el área no está herméticamente cerrada para mantener la concentración del agente extintor, ya que la descarga homogénea de nitrógeno con agua se mantiene de manera natural. Gracias a esto, otra ventaja de Victaulic Vortex es que, a diferencia de otros sistemas, no requiere de inversión adicional para modificar o adaptar el diseño de construcción original del área por proteger.


 Por si fuera poco, Victaulic Vortex ofrece un beneficio adicional: la posibilidad de resguardar diversas áreas con un solo equipo, aprovechando al máximo cada sistema y disminuyendo los costos de manera significativa. Después de realizar un estudio de evaluación, Pronamet estimó que, gracias a la posibilidad de zonificar, Gerdau Corsa obtendría un ahorro de 1 millón de dólares en su sistema de protección contra incendios. A este ahorro se sumaron otros m.s, al eliminar la necesidad de modificar las .reas por proteger.


Sin lugar a dudas, Victaulic Vortex 1500 se posicionaba como la solución ideal para cada uno de los retos del proyecto. No obstante, aun quedaba por enfrentar un gran obstáculo: la imposibilidad teórica de usar agua para la supresión de incendios en salas eléctricas.


Pronamet se dio a la tarea de realizar diversas pruebas para demostrar su eficacia en este tipo de escenarios. Gracias a ellas, el equipo de ingenieros de Gerdau Corsa comprobó que las gotas de agua son hasta 100 veces más pequeñas que las partículas generadas por un sistema tradicional de niebla de agua, aportando 50 % más absorción de calor, sin mencionar que no se genera arco eléctrico y brinda una mayor capacidad de extinción total. Los residuos de agua son prácticamente inexistentes en las áreas protegidas, lo que significa que no hay daños por humedad residual.


La instalación zonificada más grande en América Latina


Tras el visto bueno de Gerdau Corsa, el equipo de Pronamet instaló 10 sistemas Victaulic Vortex 1500 para proteger cuartos eléctricos, la subestación eléctrica y transformadores de alta y media tensión. El área protegida totalizó 294 mil pies cúbicos, distribuidos en 33 zonas, incluidas las cabinas de control en las que labora el personal. Los sistemas instalados protegen equipo con un valor estimado de 60 millones de dólares.


“En su momento se trató de la instalación más grande en América Latina para un sistema zonificado, realizado por una empresa ciento por ciento mexicana”, destaca Mónica Sánchez. “La visión y los valores que guiaron a Gerdau Corsa en la edificación de la planta en Ciudad Sahagún, fundamentados en el cuidado al ambiente y la integridad física de sus empleados, fueron factores determinantes para la selección de Victaulic Vortex, una tecnología que empataba a la perfección”.


Con la instalación de Victaulic Vortex 1500, Gerdau Corsa asegura la continuidad de sus operaciones, ya que, en caso de activación, la recuperación del área protegida sólo toma entre una y dos horas, mientras que se requieren sólo cuatro para la reactivación completa del sistema.


Al concluir el proyecto de instalación, Pronamet continuó con la capacitación del personal de la planta para guiarlos en el mantenimiento de los sistemas. “La educación es constante para que los trabajadores sepan cómo evaluar el funcionamiento de Victaulic Vortex 1500 y mantengan en óptimo estado una solución que garantiza su seguridad”, recalca Mónica Sánchez.


Pronamet es el responsable de realizar el mantenimiento preventivo cada año. Gracias a la ingeniería aplicada de la solución, así como a la preparación del personal, éste representa solo 1 % de la inversión total anual.


“La tecnología y los productos de Victaulic permiten trabajar más rápido y con mayor seguridad, garantizando fiabilidad y máxima eficacia. Victaulic Vortex 1500 es un ejemplo de la innovación que caracteriza a la compañía. Con más de 900 patentes globales activas, invertimos constantemente en desarrollo e investigación para encontrar soluciones innovadoras que se integren a proyectos adelantados en el tiempo, como la planta de Gerdau Corsa en Ciudad Sahagún”, comenta Wilfredo Blancarte, Gerente Regional para Sistemas de Protección Contra Incendio de Victaulic.


Gerdau Corsa busca hacer de su planta de Ciudad Sahagún un modelo a seguir para otras latitudes. Gracias a la visión del proyecto y a tecnologías como Victaulic Vortex, hoy la planta cuenta con tres certificaciones: la ISO 45001, relativa a la salud y seguridad de las personas y procesos de la planta, la ISO 9001, por la calidad de sus productos y servicios, y la ISO 14001:2015, referente a los procesos de gestión ambiental.

Victaulic Vortex protege planta de Gerdau Corsa

© Victaulic

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