Mujeres, Equidad de Genero, Construcción

En lo que respecta al diseño tanto exterior como interno, las regaderas han tenido un gran avance; por ejemplo, los materiales que se usan han pasado de solo ser latón o bronce, a aleaciones que tienen un mejor desempeño en uso, al evitar la corrosión por el paso del agua. Algunos de los materiales más frecuentes además de los mencionados pueden ser acero inoxidable y ABS (Acrylonitrile Butadine Styrene). En cuanto a los acabados, estos pueden ir desde cromado, latón o broce, a toda una gama de colores como blanco, negro, dorados, rosados, dependiendo de la tendencia del diseño, así como el acabado final (brillo, mate o cepillado).

Otro gran avance en el diseño de las regaderas es la implementación de las salidas plástica o de silicón, que permiten una limpieza sencilla, librándolas de las sales que se forman por el paso del agua (esta acumulación depende mucho de la región geográfica de la obra y de cómo se esté tratando el agua antes de suministrarla). Para limpiarlas sólo es necesario pasar la mano sobre las salidas de la regadera para remover los residuos.

Un aspecto más relacionado con la oferta de las duchas tiene que ver con el tipo de instalación, la cual puede tradicional a muro, a plafón, con salidas horizontales e, incluso, se puede contar con diseños extraplanos. En este mismo sentido, los tipos de chorro se han diversificado:

Normal. Un gran chorro continuo
Lluvia. Un chorro envolvente que se presta más para la relajación
Dinámico. Este tipo de chorro ofrece una salida de agua dinámica que asemeja un masaje; en algunas líneas éste puede abrirse o cerrarse concéntricamente o puede presentar un efecto espiral
Jet. Este tipo de chorro es de efecto concentrado con fuerza ideal para la estimulación de la piel
Aero Jet. Esta función, además de tener un efecto concentrado y con fuerza, añade aire al chorro del agua haciendo que este sea más envolvente

Todas estas variantes se pueden operar y seleccionar directamente de la regadera y están disponibles tanto para las duchas como para regaderas fijas; algunas pueden tener hasta cinco tipos diferentes de chorro.

Más allá de la versatilidad en el uso, el Especificador debe considerar en este punto que entre más funciones tenga una regadera, más presión va a requerir para su adecuado funcionamiento. Como veíamos en las tablas 1 y 2, dependiendo del tipo de edificación será necesario usar algún presurizador para mejorar la presión del agua. Tan sólo esta variante ya nos abre y nos limita el uso de las duchas, pues hay algunas que requieren de alta presión para operar y otras que no la resisten.

Como lo comentábamos, las regaderas son parte de un sistema, en el cual se involucra no sólo la salida del agua, sino también la forma de suministrarla, el sistema para calentarla y el sistema para desaguar el área de la ducha. En este sentido, además del sistema de presurización, se debe considerar el sistema para calentar el agua, como el sistema de las calderas en proyectos comerciales, en donde se cuenta con una línea de retorno de agua caliente. Esto permite y garantiza que el agua caliente esté disponible en cualquier momento y casi de inmediato. Solamente hay que tener en cuenta que un sistema como éste puede gastar hasta 40 lpm, para lo cual requieres de un sistema de drenaje que pueda desaguar dicha cantidad de agua.

En lo que respecta al precio, en el mercado podemos encontrar opciones de menos de 100 pesos y hasta 36 mil, hablando únicamente de la salida de ducha. Pero también existen las opciones Premium, las cuales se pueden manipular a partir de dispositivos inteligentes y cuyo valor oscila entre 70 y 120 mil pesos.

Por todos estos motivos, es indispensable saber qué requiere el cliente para ver qué puede instalar según su obra. Por ello, la recomendación, como siempre, es analizar las fichas técnicas de cada regadera y asegurarnos de que el producto cumple con la normativa aplicable. Así, sabremos cuál es la indicada para el proyecto que traigamos entre manos.

Humberto Rivas es Ingeniero Arquitecto por la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura, Unidad Tecamachalco. Formó parte de Bufete de Diseño Integral Arquitectónico, Asesoría y Planeación en Diseño de Unidades Médicas, Proyectos, Diseños y Análisis Arquitectónicos, y en Grupo Coordina. Ha participado en el área de Especificaciones con Ralph Wilson. Fue integrante del primer equipo de Especificaciones de Interceramic. Formó parte del equipo de Especificación y Ventas de Porcelanosa. Actualmente es director del área de Especificaciones en Grupo Ordiez.


Contacto: humberto.rcastillo@grupoordiez.com 

|| El Especificador ||


Por Arq. Humberto Rivas

Basta con echar un vistazo a la variedad de opciones que existen actualmente en el mercado para notar lo mucho que se ha avanzado en el diseño de las duchas o regaderas. Actualmente podemos encontrar múltiples opciones que se ajustan a las necesidades, presupuestos y gustos más excéntricos.

De hecho, prácticamente todos los elementos que componen la ducha se han transformado, desde el diseño exterior, los materiales utilizados, los acabados en los que se encuentran y las diferentes funciones que pueden tener.

Por principio, debemos recordar que la regadera forma parte de todo un sistema. Entonces, hemos de considerar los elementos que lo conforman para definir si la regadera que tenemos en mente es compatible con ellos o tenemos que hacer ajustes, pues hay sistemas de regaderas que sólo funcionan con la grifería, las válvulas o las llaves de la misma marca. Por eso es importante sugerir a los diseñadores utilizar la misma marca y modelos en todo el proyecto.

También hay que tomar en cuenta que todos los dispositivos que utilizan agua deben cumplir con las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) correspondientes. Esto es indispensable sobre todo para proyectos grandes, ya que así podremos garantizar el seguimiento y la disponibilidad de refacciones por parte de los fabricantes.

Cabe resaltar también que la especificación puede ser más adecuada para los nuevos proyectos, en donde se pueden ir resolviendo las necesidades de éste conforme se avanza, a diferencia de lo que se puede especificar para las obras de remodelación, en las que hay que tomar en cuenta la antigüedad de la obra para saber cómo se está haciendo la alimentación, tanto del agua fría como del agua caliente, y más importante, saber cómo se están desaguando las aguas servidas.

Otro aspecto que actualmente se está buscando en el diseño de las duchas es que éstas reduzcan el consumo de agua, como en las duchas que se tienen que especificar en los hoteles de la Ciudad de México. En este caso, la NOM obliga a que el equipo tenga un consumo máximo de 10 litros por minuto (lpm; ver Tablas 1 y 2).

Las metamorfosis de la regadera

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