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RUSS CHANEY, CEO de IAPMO

Los aportes. La contribución que hacemos a la sociedad cada día cambia vidas. Enfocar la atención en los cambios sociales y en los impactos que IAPMO y la industria entera han tenido y tienen sobre la salud pública atrae la atención de los individuos que luchan por encontrar una profesión que se alinee con sus propósitos personales.

© IAPMO

Entrevista


Por Ruth Mitchell


​En 1995, Russ Chaney, un hombre con un sólido historial en la industria mecánica y de plomería, decidió continuar con su camino al aceptar la posición de CEO en la Asociación Internacional de Oficiales Plomeros y Mecánicos (IAPMO, por sus siglas en inglés). La misión de esta asociación es proteger la salud pública y brindar seguridad mediante el trabajo con gobierno e industria, con el fin de implementar códigos exhaustivos para sistemas mecánicos y de plomería alrededor del mundo.


La organización cumple con su misión mediante el entrenamiento y la certificación de técnicos, la certificación y evaluación de productos, y colocándose a la vanguardia en el desarrollo de códigos y estándares. De hecho, la organización publicó recientemente la edición 2021 de su Código Uniforme de Plomería (Uniform Plumbing Code).


Durante el año en el que Russ Chaney se unió a IAPMO, la organización contaba sólo con 22 miembros en su plantilla y un pequeño presupuesto para cumplir sus metas. Fue un inició desafiante, pero Chaney estaba listo para la misión. Después de 25 años de trabajo, la asociación cuenta ya con 350 miembros en su equipo y respalda su éxito siendo parte integral de la protección de la salud de las personas alrededor del mundo.


IAPMO es una organización dedicada completamente al servicio, que brinda asistencia en el desarrollo de códigos, en educación, en certificación de personal, en pruebas y certificación de productos de plomería, electro-plomería y mecánicos, evaluación de productos para la construcción, y en programas de aseguramiento de calidad preferidos por los fabricantes.


Chaney lidera al grupo en esta misión, impulsando a su equipo y miembros a ir más allá de los límites y a ser la fuerza motriz en el desarrollo de códigos y en la seguridad y salud en plomería. En entrevista con Ruth Mitchell, editora de The Wholesaler –nuestra revista hermana–, Chaney conversó sobre los cambios y logros de IAPMO y el rumbo que sigue actualmente la asociación.


Chaney dejó claro que no se trata de una charla sobre sus logros personales, sino sobre lo que la organización ha conseguido y hacia dónde se dirige en el futuro. “Cuando me uní a la organización, fue vital identificar y reclutar personas clave en la industria; aquéllos que pudieran impulsar nuestra misión”, dice Chaney. “Fue un reto; queríamos lograr metas con un presupuesto limitado, y lo logramos con la ayuda de un maravilloso equipo”.


Ganar la confianza de la industria con códigos y estándares de calidad
La organización está celebrando su 94 aniversario de servir a la industria mecánica y de plomería. Durante este tiempo, ha presenciado cambios tremendos en el sector, tanto buenos como malos. “En 2005, nos transformamos: de reaccionar a lo que nuestros competidores estaban haciendo, a ser proactivos y construir sobre nuestras propias capacidades técnicas para ayudar a la industria”, señala Chaney.


IAPMO es probablemente mejor conocida por su desarrollo del Código Uniforme de Plomería (UPC®, por sus siglas en inglés), un código reconocido en toda la industria. La organización introdujo la uniformidad y el consenso sobre las prácticas de plomería para formar un estándar armonioso y seguro. El grupo de trabajo continúa con su enfoque al mantenerse atento al desarrollo de estándares en tiempos de cambio; trabaja para garantizar la seguridad y el bienestar de la población, así como guiar la instalación e inspección de sistemas de plomería, a fin de promover la salud pública, la seguridad y el bienestar.


En este sentido, cabe recordar un aspecto clave: el desarrollo del código y su aplicación van de la mano. A finales de 1990, Chaney creía que, como resultado de los cambios en las leyes de comercio y la gobernanza internacional, pronto ocurriría un gran boom en la fabricación de productos fuera de Estados Unidos, los cuales se exportarían hacia el país, tanto a través de fabricantes basados en Estados Unidos como aquéllos con sede en otros países. La manufactura fuera del país representaba muchos cambios: el producto podía fabricarse a un menor costo, pero había problemas con el monitoreo del cumplimiento de códigos y estándares, así como con la seguridad de que las pruebas se realizaban conforme a la certificación.


“Notábamos los cambios en el mercado y nos dimos cuenta de que en el futuro cercano habría la necesidad de certificar productos fuera de Estados Unidos”, recuerda. “En 1998, decidimos abrir una oficina de certificación en Beijing para brindar certificación y pruebas a las compañías que fabricaban ahí e importaban a Estados Unidos y Canadá”. La oficina incluía un laboratorio independiente que podía realizar pruebas a productos fabricados fuera de Estados Unidos y Canadá, a fin de que cumplieran con los respectivos códigos. Se trató de una gran misión y la primera en su tipo.


También, hay que decirlo, fue un movimiento brillante. Con la posibilidad de realizar pruebas fuera de Estados Unidos en un laboratorio independiente, IAPMO fue capaz de validar que los productos cumplían con el código antes de su exportación. El equipo de IAPMO se acercó con los grandes fabricantes de Estados Unidos que contaban con fábricas en China, a fin de definir de qué modo podían trabajar en conjunto para asegurar que el proceso de manufactura se realizaba en cumplimiento con los códigos y estándares de Estados Unidos y Canadá.


“Queríamos ayudarlos a reducir la cantidad de productos que no cumplían con el código, pues estaban reduciendo sus ventas, y esto les costaba dinero”, explica. “IAPMO podía ser el valor agregado que necesitaban”.


Para coordinar el proceso, los fabricantes trabajaron con IAPMO para definir las medidas que asegurarían el cumplimiento de los productos. El primer paso fue que los fabricantes de Estados Unidos asignaran a empleados estadounidenses para supervisar las plantas durante el proceso de producción. El segundo paso fue realizar pruebas a los productos en el laboratorio de China antes de su envío. Este proceso de dos pasos haría la certificación viable.


“El proceso obtuvo la confianza y la acreditación de que los productos estaban en cumplimiento de los estándares”, señala Chaney. Con el proceso en marcha, la confianza catapultó a IAPMO y sus estrictos estándares de calidad y cumplimiento a un nivel de confianza y respeto profesional. Con el florecimiento de la fabricación fuera de Estados Unidos, IAPMO también abrió laboratorios de prueba en India, Indonesia y Australia.


“Los avances tecnológicos siguen impulsando el desarrollo de productos”, comenta. “Nuestros programas de certificación y prueba de productos generan valor, al ser capaces de predecir la evolución en el desarrollo de productos que actualmente está apuntalada por el avance tecnológico”.


IAPMO se esfuerza por trabajar con fabricantes para facilitar el cumplimiento de sus productos a través de su proceso de certificación. “Seguimos evolucionando nuestras ideas, a fin de mantenernos por delante de la curva en la oferta de servicios con valor agregado para asistir a la comunidad fabricante y reducir las barreras del comercio no arancelario”, explica.


El más reciente ejemplo de esta evolución es el programa de certificación NOM y NMX para México. “Este programa ofrece a fabricantes e importadores que desean extender su mercado en México los servicios de ensayos de pruebas de laboratorio y certificación mexicana fuera del país, facilitando el proceso de certificación e importación de su producto. Este logro fue posible obteniendo la acreditación mexicana y la aprobación de parte de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para nuestros laboratorios de prueba en Guangzhou, China, y Ontario, California, además de nuestro organismo de certificación de producto, también ubicado en la ciudad de Ontario, California. El programa de certificación no sólo ayuda al fabricante extranjero, sino también al fabricante, importador o comerciante nacional, ya que puede tramitar fácilmente la certificación del producto desde el extranjero sin necesidad de importar muestras para ensayos y, subsecuentemente, obtener la certificación para México en tiempos mucho más rápidos y competitivos”.


Mejorando el saneamiento alrededor del mundo
El agua limpia y el saneamiento son derechos humanos fundamentales. Por elllo, IAPMO ha desarrollado un brazo filantrópico para retribuir a las comunidades alrededor del mundo. En 2014, IAPMO formó la Fundación Internacional de Agua, Saneamiento e Higiene (IWSH, por sus siglas en inglés), con la misión de desarrollar estructuras para sistemas de agua y saneamiento, construir una fuerza de trabajo capacitada y establecer mecanismos para garantizar cadenas de suministro confiable alrededor del mundo. “Nuestra meta principal es cambiar las vidas de las personas”, asegura Chaney.


La fundación trabaja cada año en conjunto con otras organizaciones sin fines de lucro y ONG para emprender múltiples Desafíos de Plomería en la Comunidad, tanto a escala nacional como internacional, en comunidades de Singapur, Nepal, India, Sudáfrica y ahora en Estados Unidos. Su proyecto más reciente, concluido a finales del año pasado, se llevó a cabo en asociación con la Nación Navajo en Arizona. Decenas de voluntarios capacitados, el equipo de IWSH y líderes comunitarios trabajaron en un área remota de muy difícil acceso.


“Estaba localizada a kilómetros de distancia a través de un camino de terracería en mitad de la nada”, recuerda Chaney. La comunidad carecía de acceso a drenaje o agua potable, por lo que IWSH y DigDeep (una ONG) instalaron sistemas de agua potable y fosas sépticas para los residentes. El proyecto fue posible gracias a las donaciones de Ferguson, que contribuyó con suministros como parte de su continua sociedad con IWSH y DigDeep. Asimismo, los fabricantes asistieron a IWSH con generosas contribuciones financieras. “Fue maravilloso mirar los ojos de una anciana de 90 años que nunca había visto correr agua dentro de su casa. Fuimos capaces de cumplir la promesa que hicimos a la Nación Navajo”, dice Chaney, quien también señala que enfocarse en mejorar las condiciones sanitarias es esencial para la salud de las comunidades.


Chaney recuerda que numerosas enfermedades se esparcen a través de sistemas de plomería instalados inapropiadamente, y señala el vínculo entre el Síndrome Respiratorio Severo y Agudo (SARS, por sus siglas en inglés) y el diseño defectuoso de un sistema de plomería. Con la actual pandemia de coronavirus, la posición de Chaney sobre la importancia de los estándares sanitarios y los códigos de plomería no podía ser distinta. “Asegurar la salud pública y la seguridad es nuestra misión primaria. Desarrollar y mantener códigos y estándares exhaustivos, aplicables, basados en ciencia práctica es clave para lograr dicha misión”, explica.


Si bien el objetivo básico de IAPMO es cambiar las vidas de las personas, brindando un ambiente saludable para vivir, Chaney explica que tienen un segundo objetivo: “Invitamos a los funcionarios estatales y federales a nuestros proyectos para que vean de primera mano el antes y el después”, señala, con el fin de que entiendan que “podemos y debemos hacerlo mejor”.


IWSH cuenta con numerosos proyectos en proceso y no tiene intención de detenerse. “Nos ha ayudado a atraer interés sobre nuestra industria al hacer una diferencia en la vida de otros”, sostiene Chaney. También ha ayudado a destacar los oficios especializados como una opción de carrera viable.


Destacando las carreras de plomería
“Todo tiene que ver con la percepción y con cambiar la perspectiva que se tiene sobre la industria”, señala Chaney. “Puedes conectar con cualquier generación o individuo si la misión de tu compañía se alinea con sus valores esenciales. Ahora, los hemos impulsado a considerar los oficios especializados y el impacto que tienen sobre los problemas ambientales”.


Un objetivo clave para los líderes de la industria es atraer atención sobre el sector y los oficios especializados, además de sobre la viabilidad de elegirlos como una opción de carrera exitosa y satisfactoria.


“La contribución que hacemos a la sociedad cada día cambia vidas”, asegura Chaney. Y añade que enfocar la atención en los cambios sociales y en los impactos que la organización (y la industria entera) ha tenido y tiene sobre la salud pública atrae el interés de los individuos que luchan por encontrar una profesión que se alinee con sus propósitos personales.


“Necesitamos comenzar en etapas tempranas para hacer evidentes las contribuciones que nuestra industria hace a la salud pública y cómo marcamos una diferencia”, sostiene Chaney. “Cuando comenzamos a hablar sobre el futuro y sobre cómo lucirá éste, los individuos quieren involucrarse en la salud ambiental y sentir que están generando un impacto positivo”.


IAPMO ha crecido colectivamente durante los últimos 25 años y ha atraído a más mujeres a que trabajen para la organización. Con las organizaciones de plomería fortaleciendo sus grupos de mujeres en la industria, también se beneficia la salud y la vitalidad de la profesión.


Chaney abunda sobre cómo todos los segmentos de la industria –contratistas, ingenieros, proveedores, fabricantes, plomeros y distribuidores– pueden ser exitosos sólo si trabajan en conjunto. “Esto hará que tengamos éxito a largo plazo”, apunta Chaney. “Tenemos una buena historia que contar, y necesitamos seguir contándola. IWSH es un gran ejemplo de cómo se difunden las historias. Refleja positivamente lo que la industria de la plomería hace para contribuir a la salud y la seguridad pública”.

IAPMO, promoviendo la salud y la importancia de la plomería

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