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Nacobre y el coronavirus. “Estamos con los clientes, impulsándolos y dándoles

seguimiento, recomendando el uso del
cobre para diversas aplicaciones.

No nos presentamos como un material,

sino como una soluci.n para reducci.n de

gastos y tener una alternativa a largo plazo.

Eso es lo que estamos

reforzando en la reactivación nacional”.


-Aaron Galván, 

ingeniero en Ventas para Nacobre

Viega México ante el contexto mundial. “Sabemos que la crisis es global.

La tarea de Viega es reforzar

la parte digital, teniendo

como objetivo contar con un

gran alcance y trasmitir que nosotros
podemos ser pieza clave

para instalaciones actuales y futuras.

La intención es que cuenten con Viega
México como un proveedor

confiable y de respaldo”.


-Erik Ríos, Gerente de Ventas

en la Zona Norte, Viega México

Cobre y PEX, alternativas para la construcción moderna

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Equipos de bombeo, Pisca, entrevista, de paso, especificar

Central


Por Ángel Martínez / Coeditor de Revista Especificar


Conforme avanza la fase de reactivación económica nacional, la visión de los desarrolladores deberá afinarse en la evaluación de los productos aplicables a cada proyecto, pues las decisiones de inversión tomarán en cuenta, hoy más que nunca, el beneficio a largo plazo que ofrezca cada producto y solución.


Elementos que con anterioridad eran obviados, como la seguridad que ofrecen las diversas soluciones para instalaciones hidrosanitarias, serán en adelante uno de los primeros temas por considerar, y sobre los que habrá que hacer hincapié. La situación actual deja claro que los desarrolladores cuidarán de mejor manera los presupuestos asignados para los distintos materiales. En este sentido, tendrá dos aspectos principales por considerar para su proyecto: la durabilidad a largo plazo y las ventajas de la innovación. 


En las instalaciones hidrosanitarias mexicanas, prevalece en muchos casos el uso del cobre, material con una tradición de más de seis décadas en el sector –y de miles de años en el mundo para otras tantas actividades–, que proporciona ventajas en su utilización que no pueden ser ignoradas por el desarrollador. El PEX, por su parte, es una solución plástica que ha comenzado a ganar terreno en el país y a la que cada vez se le descubren más propiedades y usos, además de que conjuga óptimamente el costo y la prácticidad que los desarrolladores buscan.


¿Qué opción resulta entonces más adecuada para los proyectos de construcción actuales? Para apoyar a quien busca argumentos que le permitan definir la opción que más le conviene, nos acercamos con un par de especialistas en ambos materiales, con la intención de que sea el usuario final quien valide las ventajas de cada alternativa y tome en última instancia una decisión informada.


Un clásico es un clásico


Dictaba una antigua ley romana: “Primero en tiempo, primero en derecho”. Ciñéndonos a ésta, abordaremos primero una de las propuestas consolidadas en su campo de aplicación: el cobre.


Según data en enciclopedias en línea y físicas, este metal milenario comenzó a utilizarse 5 mil años antes de Cristo. Su comercialización –que inició en la isla de Chipre por los romanos, y de donde adquiere su símbolo químico: Cu– ronda en la actualidad las 21 millones de toneladas anuales a nivel mundial, siendo China y Estados Unidos los principales consumidores, mientras que Chile y Perú encabezan la lista de proveedores.


En la construcción, este material cuenta con 35 % de participación, utilizándose sobre todo en la producción de cables de alimentación de energía, en tubería para sistemas de aire acondicionado y calefacción, o bien, para conducción de fluidos en instalaciones hidrosanitarias, además de que comienza a usarse nuevamente en el sector contra incendio.


Su uso particular en aplicaciones hidrosanitarias conlleva un beneficio en términos de salud, asegura Aaron Galván, ingeniero en Ventas para Nacobre, quien describe al cobre como “perfecto elemento antimicrobiano”. Explica: “La definición científica de los metales dicta que es ‘la propiedad antimicrobial que tiene una sustancia o material de inhibir, controlar y matar la proliferación y crecimiento de hongos, virus y bacteria’. Hay tres metales que tienen esta propiedad, el oro, la plata y el cobre”.


Según pruebas llevadas a cabo por la empresa, explica, este metal provoca una especie de descarga eléctrica sobre la bacteria, que rompe las enzimas de alimentación e inhibe su capacidad de reproducirse. Dicha característica está en todo el material, ya sea que se trate de una tubería, tanto en la pared exterior como en la interior.


Para instalaciones hidrosanitarias, el uso del cobre promueve, en consecuencia, una instalación sana, si bien no suprime los procesos de purificación del agua, como la cloración o filtración. “Con el tema sanitario, el cobre es un factor primordial, ya que te puede ayudar a que cualquier instalación (residencial u hospitalaria) tenga espacios salubres, que impidan el crecimiento de algún hongo, virus o bacteria. Obviamente es un valor agregado al ser una propiedad intrínseca”.


Sea por las bondades que ofrece, o por la tradición milenaria que le precede, la realidad es que el costo del cobre se ha vuelto un tema para los desarrolladores. Su precio, sobre todo en lo que tiene que ver con instalaciones hidrosanitarias, podría hacerlo pasar por una solución “más cara” frente a la variedad de opciones plásticas que se ofertan en el mercado para la conducción de fluidos.


No obstante, Galván asegura que se trata de un falso razonamiento que invalida la vida útil que ofrece el material. En su experiencia, la durabilidad que brinda al eximir por un tiempo considerable el tema del mantenimiento o sustitución de tuberías –inevitable con otras soluciones– se convierte en un argumento de costo-beneficio. Añade, asimismo, un par de factores más para preferir el cobre: la resistencia mecánica y la elongación contra impactos: “Porque si tienes alguna ascensión o una vibración, la tubería de cobre puede resistir estos comportamientos sin ningún problema”.


Para la edificación vertical y mixta –cada vez con mayor presencia en las principales ciudades del país–, el cobre puede ofrece resistencia a variaciones de presión desde el cuarto de máquinas, donde los equipos imprimen una presión importante a las tuberías, hasta su llegada al punto de uso. En este aspecto, el ingeniero explica que hay instalaciones hidráulicas para viviendas que elevan su peso de transportación hasta 10 kilos, para bajarlo a dos o tres, situación que no implica mayor problema para este material.


Una situación equivalente se presenta con los equipos presurizadores: “El equipo de presurizado tiene un arranque y paro, y esto se puede traducir en un desgaste por fatiga en tuberías. Eso es muy importante en instalaciones verticales, en calentamiento de agua y en equipos de bombeo. Dentro de la vivienda, un punto importante es el calentador de agua. Los plásticos sufren una dilatación térmica a altas temperaturas, situación que no se presenta en el cobre, aunado a que ayuda a mantener la temperatura”.


Aaron Galván especula que la pérdida de popularidad del cobre se debe sobre todo a una visión cortoplacista del desarrollador: “Muchas veces donde nos apalancamos es cuando el inversionista tiene la capacidad de ver a futuro. Si ve a corto plazo, no podemos participar con él. Si el inversionista quiere un proyecto de larga vida útil, donde no se tengan fugas, que no tenga problemas de mantenimiento, ahí participamos”.


No obstante, celebra, una buena noticia es que afortunadamente sigue habiendo un mayor porcentaje (60-40) de quienes buscan soluciones a largo plazo. “En ese rubro sí aportamos, porque ese tipo de inversionistas justifican la inversión así. Hay gente que te dice que el inversionista apuesta su dinero en instalación, y aunque no lo ve inmediatamente, sabe que el dinero sigue trabajando. Lo vemos mucho en nuevos materiales. Eso lo valorará el inversionista a futuro”.


Por otro lado, y como una forma más de robustecer la garantía del material, Nacobre, que cuenta con más de seis décadas en el mercado mexicano, se ha preocupado por ofrecer un seguimiento completo para el área de Especificación. El gerente de Ventas asegura que la asesoría técnica que ofrecen incluye la selección de materiales, las rutas de aplicación, así como especificaciones de instalación (sea que transporten gas o agua).


Asimismo, extiende que no han dejado de lado los avances que se tienen en cuanto a métodos de construcción. Por ello, sus soluciones están modeladas para plataformas BIM, valoradas en la actualidad por despachos de arquitectura e ingeniería. “Si el contratante lo requiere, damos el acompañamiento en obra; orientamos al usuario sobre preensamble. ¿Por qué es importante esta parte? Porque es una tendencia en ahorro de materiales, hablando en términos de sustentabilidad, y, por otra, porque ayuda al proyectista”.


PEX, una década en México


Aunque las primeras variables de esta tubería plástica se remontan a la década de 1930, sería hasta la del 2000, junto con el cambio de milenio, que la tubería de polietileno de alta densidad reticulado expandible (PEX, por sus siglas en inglés) comenzaría su eclosión. Y en la actualidad hay quienes aseguran que su crecimiento ronda el 40 por ciento anual.


Un año antes de iniciar el nuevo milenio, la compañía de origen alemán Viega comenzó a comercializar la tubería PEX en Estados Unidos. Hacia 2010, se introdujo al mercado mexicano. Erik Ríos, gerente de Ventas en la Zona Norte para Viega México, asegura que desde su introducción al mercado, “la tecnología ha tenido un excelente recibimiento. Si bien es cierto que al principio excepticismo frente a los sistemas tradicionales, esto se fue disipando, gracias a la labor de todo el equipo que le fue transmitiendo al usuario final las bondades del producto”.


Por su composición química, el PEX de Viega cuenta con características que se traducen en diferentes ventajas: alta flexibilidad (incluso a más de 90 º), lo cual permite reducir la cantidad de conexiones y a su vez se traduce en menos posibilidades de fuga en el sistema. La tubería PEX de Viega soporta temperaturas extremas (en rangos de -30 ºC y hasta 93 ºC), lo que le brinda la posibilidad de contraerse o expandirse a fin de adaptarte al ambiente en el que se encuentra sin afectar su desempeño.


Una tercera ventaja, enuncia Ríos, es que el PEX es resistente a vibraciones e impactos. En términos de instalación, añade, otra de las ventajas es su presentación. “En tramos o en rollos de hasta 300 metros, lo cual te ayuda a agilizar una instalación; por ejemplo, en una instalación vertical es posible tirar una línea recta sin tener ningún cople”. 


Una quinta ventaja es su método de ensamble, el cual está basado en un proceso de prensado en frío con ayuda de una sola herramienta, que, dicho sea de paso, ha sido comprendida y valorada por los mismos instaladores: “Sin el uso de ningún tipo de consumible, esta técnica ofrece uniones garantizadas en segundos, seguras y confiables”, resalta.


Respecto a la parte de sanidad, el PEX de Viega es una tubería de pared lisa. Según explica el gerente de Zona para Viega México: “al momento de su fabricación, se le añade una resina que ayuda a que las paredes internas y externas sean lisas, esto evita cualquier tipo de incrustación que con el tiempo pueda derivarse en crecimiento bacteriano. Por lo mismo, está certificada para el uso de agua potable”.


¿Ad hoc para la construcción contemporánea?


Más allá de sus características intrínsecas, su aplicación para sistemas hidráulicos en sectores como el residencial y el hotelero arroja un saldo positivo. Si bien la adopción de la tecnología en México aún no agota todas sus posibilidades, lo logrado hasta ahora en los distintos mercados proyecta que la aplicación de este material seguirá en ascenso.


El gerente de Ventas señala que, en el ámbito de la construcción nacional, todavía hay un apego a los sistemas tradicionales de tubería y técnicas convencionales de instalación. “Ahí es donde entra nuestro trabajo como especialistas de esta tecnología, para dar a conocer las ventajas que tiene: 85 % de ahorro en tiempos de instalación, garantía de hasta 25 años y, sobre todo, seguridad y confiabilidad. Asimismo, hay que considerar el factor económico. Y es que, frente a tuberías rígidas clásicas, el PEX de Viega está por debajo de todos los sistemas metálicos y es competitivo frente a los sistemas convencionales”, explica.

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