¿Qué quieres que pase con la cuarentena?

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Coaching


Por Juan Carlos Flores Merino* 


La mayoría lo que dice es “que termine”. Pregunto: ¿es en serio?, ¿es todo?, ¿no crees que es un momento de alto en la agitada vida que tenemos?, ¿un período de reflexión, cambio y mejora?


Nuestro cerebro triuno (compuesto de tres niveles evolutivos: reptiliano, mamífero y cortical) funciona principalmente respondiendo a las amenazas. Actualmente estamos ante una gran amenaza debido a la pandemia del coronavirus, pero la pregunta es ¿a cuál amenaza reaccionas tú? Dicho de otra manera, ¿a qué le temes?: ¿a morir, a la pérdida de un ser querido?, ¿a quedarte sin recursos?, ¿al miedo…? ¿Te lo has preguntado?

La siguiente pregunta es ¿qué quieres hacer con tu miedo?, ¿para qué te sirve? (pero claro que sirve), ¿de qué está tratando de prevenirte? Si sabemos a qué le tememos, podemos trabajar en consecuencia y más allá de entrar en pánico (que es el extremo inútil de esta emoción básica), podemos avanzar y crecer.

Como especie humana, ésta es una oportunidad de revalorar las cosas importantes y retomar el camino ecológico (que consiste en no dañar a nada ni a nadie, incluyéndonos) para vivir plenamente. Podemos darnos cuenta de qué es realmente importante y entonces dar el siguiente paso evolutivo en nuestras vidas.  


Recomendaciones desde la cuarentena

Lo más común es escuchar que aproveches el tiempo para estudiar, pasar tiempo con la familia, ver todas las películas y series pendientes o leer todos los libros que has coleccionado a lo largo del tiempo; sin embargo, cada persona tiene una necesidad diferente, y diría, un espacio por llenar en su corazón, mente o espíritu. La pegunta es ¿qué quieres tú? 

Las opciones, entre otras son mantenerte como estás, regresar a un estado anterior o cambiar definitivamente algo o todo de lo que haces, piensas, cómo te sientes, lo que tienes o con quién tienes relación.

El paso uno tiene que ver con autoconocerse. Definir tu situación actual. Seguro que ya te has dado cuenta de algunas cosas que te molestan y otras que no sabías que disfrutabas. El hecho de estar en confinamiento, si es tu caso, nos obliga a enfrentarnos a los seres más cercanos (que seguro nos llegan a sacar de quicio, pero quizá no es por cómo son ellos, sino por cómo somos nosotros). Conocerse significa saber qué queremos, cuáles son nuestras fortalezas, áreas de oportunidad y necesidades reales. Identifica y aterriza todos los hallazgos, por más terribles o sensacionales que parezcan. Ésta será la base.

Como segundo paso -que puede intercambiarse con el paso uno en cuanto a orden de aparición- requiere que definas quién y cómo quieres ser a partir del momento en que lo establezcas. Esto es, no solamente cómo quieres que sean las cosas en uno o 10 años, sino cómo deben comenzar a ser el mes que entra, la semana que viene, mañana y hoy. Visualiza cómo sería tu vida lo más parecida al ideal que esperas. El cerebro percibe como real lo que piensas y a partir de ahí empieza a generar lo necesario para que suceda, para bien o para mal. 

El paso tres requiere que revises las opciones de caminos que puedes seguir para llegar a lo que quieres, tomando en cuenta lo que eres y los recursos con que cuentas (físicos, mentales, emocionales, éticos y morales, materiales y espirituales que tienes ahora). Inclusive en esta etapa podrás regresar al paso 1 o 2 para redefinir o encontrar lo que consideras que haya faltado.

El cuarto y último paso es establecer un plan con los pasos, metas y objetivos como los hayas definido, y todas aquellas mediciones que te darán el panorama real de cómo vas; qué estás logrando (costos, tiempos, entregables); en qué medida y si vas por el camino que elegiste. En este plan estarán reflejadas las acciones diarias, semanales, mensuales o hasta el plazo que quieras, en donde, dando pasos de bebé, puedas ir siguiendo, con todo lo que ello implique y la responsabilidad que conlleve, los cambios que hayas decidió tomar.

Sacarle provecho al tiempo de las crisis consiste en definir qué harás con todo el aprendizaje que has podido generar en ti. Definir qué realmente quieres hacer con los hallazgos, desde dónde y hacia dónde quieres dirigir tu vida, cómo te gustaría que fuera el nuevo tú, qué debería permanecer y qué debería irse; y en relación con las personas con las que convives o tienes interacción, qué relación quieres tener de hoy en adelante (inclusive si ya no quieres tenerla, aunque suene drástico). Todo esto se trata de ti.

Recuerda que aquel que piense que ya es un producto terminado, debe estar consciente de que solamente le queda un paso del proceso: el empaque. 







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*Juan Carlos Flores Merino es Socio director de Acctúa y asociado de Potenxial. Estudió Ingeniería Industrial en la UVM, un MBA en la Universidad de las Américas México y una maestría en Educación, Neurocognición y Aprendizaje en el Instituto de Enlaces Educativos. Tiene certificaciones en Coaching, P.N.L. y es facilitador de Grupos de Codesarrollo Profesional. Actualmente, es facilitador de diversos programas de desarrollo humano. Contacto: contacto@potenxial.com.mx


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